Portada de Ana Jarén para Todo el tiempo que nos queda, de Irene Junquera, novela de Planeta sobre escritura y amor prohibido en el Madrid de los sesenta.
La cubierta introduce una historia marcada por la ambición personal, las expectativas sociales y el romance. Al utilizar ilustración en lugar de fotografía, el diseño puede sugerir a la vez la atmósfera de época y el mundo emocional de la protagonista, creando una identidad visual diferenciada para la novela tanto en librerías como en entornos digitales.